Por
las calles, por los autobuses, por las panaderías y comercios puedes escuchar historias de gente
que está afectada por esta crisis que nos asola. Historia tristes de personas
que van a perder sus casas, personas que se ven en la situación de pedir
comida, personas que llevan cada día el mismo pantalón. Pero, ¿qué nos ha
llevado a esta situación?
Perdonadme
pero no me voy a meter en cuestiones políticas para abordar esta cuestión, no
me gusta hablar de una cosa que desconocemos porque, seamos realistas, por
mucho que escuchemos sobre política, por mucho que leamos sobre política,
desconocemos el 90% de ese ámbito. Es por ello que yo voy a abordar la parte
humana, como siempre vengo haciendo en este blog.
Cuando
comenzó la crisis el paro subió bastante pero aún veías a la gente saliendo a
comer a distinguidos restaurantes, aún veías a la gente comprando artículos de
segunda o tercera necesidad, aún veías largas colas en los cines españoles
porque las familias tenían dinero para poder permitírselo durante algún tiempo.
¿Qué pasa ahora? Que ese colchón que teníamos bastante almohadillado se está
agotando, así que ahora mismo se encuentran en una situación desesperada. Yo
tengo que afirmar que conozco a gente que cuando hay vacas gordas gastan,
muchas veces, por gastar, porque pueden, porque quieren llevar esos zapatos que
anuncian por ahí, porque quieren asemejarse a una clase superior. Y ahí está el
problema.
El
ser humano siente la necesidad de subir de escalón social, yo creo que es la
meta de la mayoría de gente. Cuando sale tal evento por los medios o cuando
pasamos por enfrente de una fiesta de alto estatus, nos dan envidia y pensamos “a
mí me gustaría tener esa vida” o “si yo fuera actor o futbolista seguro que…”
¿pero nos paramos a pensar lo que estamos pidiendo mentalmente? No.
Este
verano he tenido la oportunidad de pasar un largo período con una clase social
más alta y lo único que aprecié es que a ellos también les gustaría tener más y
estar más altos todavía, así que mi reflexión fue “disfruta de lo que tienes
porque cuanto más tienes, más vas a querer”.
Y
no, no he cambiado de tema. Mi reflexión va enfocada a que no gastes más de lo
que puedes porque “estar preparado es importante y saber esperar lo es
aún más”.
Hasta
la próxima.
1 comentarios:
Totalmente de acuerdo contigo en todo. Por mucho que se tenga, siempre se quiere más, y al final nos pasamos la vida esperando ese momento mejor que nunca llega. Hay que disfrutar del día a día, de las pequeñas cosas. Para tener las cosas más importantes, a veces, no se necesita dinero.
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