Los seres humanos somos ambiciosos por naturaleza, siempre queremos más de lo que tenemos o cuando conseguimos lo que nos proponíamos nos damos cuenta de que queremos lo que tiene el vecino. Para conseguir el objetivo de nuestra ambición son muchos los que quieren conseguir dinero por la vía rápida, no les vale con el trabajo duro o con poner una hucha y recoger el fruto dentro de un año. Queremos más y lo queremos ya.
Por eso mismo son muchos los timos que rondan por internet, por la prensa o incluso por la televisión. En ellos siempre se ofrece al usuario algo que creen que necesitan en el momento en el que ven dicho anuncio: adelgazar de forma milagrosa y en un período de tiempo breve, medicinas que curan enfermedades que nos achacan a nosotros o a personas que queremos, u ofrecen simple consuelo. Éste es el caso del último timo que salió a la luz el pasado martes por televisión, gente que queriendo escuchar palabras de consuelo llamaban a videntes para que les dijeran que iban a ser felices en unos días; para escuchar que la persona amada volvería con ellos en pocas horas; para escuchar que su ser querido no iba a fallecer de momento; para escuchar que no son tan desdichados como piensan y que la solución económica está a la vuelta de la esquina. Somos gente débil que buscamos en lo que no conocemos palabras tranquilizadoras y que queremos conocer aquello que nos es ajeno, el futuro.
Hay mucha gente obsesionada con el mañana y que no vive el ahora, que con tal de saber lo que pasará en unas horas son capaces de pagar facturas de más de mil euros en vez de preocuparse por vivir el que ayer era el futuro. Pero, ¿qué es peor? ¿La gente que busca consuelo en diversas llamadas a desconocidos o la gente que se aprovecha de ellos y cuelgan el teléfono en lo más interesante para que les vuelvan a llamar y crear así un vínculo de dependencia telefónica? Tanto el uno como el otro son cosas malas.
Desde aquí invito a la autoreflexión sobre la vida personal de cada uno, ¿aprovecháis bien el tiempo? ¿Disfrutáis de cada rayo de sol o cada gota de lluvia? ¿Admiráis las sonrisas que os dedican? Pensemos que hay muchas personas que no pueden disfrutar de lo que nosotros sí que podemos, hay personas que no tienen ni una simple bicicleta y nosotros nos quejamos de la cola que hay para subirse en un transporte público medio subvencionado. Por favor, no miréis la nube que hay en vuestro cielo, pensad que detrás de ella hay siempre un rayo de sol. Abrid ventanas, puertas, huecos por los que salir antes de caer en la desesperación ya que siempre hay alguien a quien alegrarás con tu simple mirada.
Sonríe que este segundo nunca volverá.
Hasta la próxima.
2 comentarios:
A mi parecer, el día a día es lo que cuenta, pues lo que haces es lo que te llevará a un lugar u otro, aunque a veces la cabeza tienda a mirar hacia delante.Sobre el tema del timo y la dependencia...somos débiles y necestiamos a alguien al lado que nos anime, unos lo hacemos con la familia y amigos y otros tiran por esa solución.
Aquí sí que estoy totalmente de acuerdo contigo. En vez de gastar ese dinero en decirme que mis problemas económicos se van a acabar, prefiero gastármelos en acabar con el problema económico, por ejemplo. En vez de perder el tiempo en una llamada para que me digan que un ser querido no va a enfermar, prefiero pasar ese tiempo con ese ser querido.
Una buena reflexión.
Publicar un comentario